Algunas consideraciones respecto al bienestar psicológico subjetivo

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La medida y la promoción del bienestar, un objetivo deseable a nivel social y político

Día Mundial de la Salud Mental

El Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra anualmente el 10 de octubre, tiene como objetivo concientizar acerca de los problemas de salud mental en todo el mundo

Con motivo del Dia Mundial de la Salud Mental, el 10 de octubre, publicamos un extracto del artículo de la revista Novasalud, edición 2020 – Novasalud es un centro dedicado a entregar servicios especializados en salud mental y en adicciones a través de un equipo multidisciplinario

Por Roberto Reyes, Psicólogo del Programa Ambulatorio Intensivo Dianova CuricóSer y estar feliz, desarrollarse como persona o estar a gusto con sí mismo/a son cuestiones básicas que han preocupado a las personas desde hace milenios (Haybron, 2008, citado en Bobowik, González, Muratori, Ubilla, Zubicueta, p 2, 2015). Desde hace décadas se analiza no solo su significado, sino también los antecedentes y consecuencias de este estado. El interés en el estudio científico del bienestar surge a finales del siglo XX, precedido por los pensamientos filosóficos de la antigüedad acerca de la “vida buena”, la “vida virtuosa” y el “cuidado del alma” presentes en los legados de Platón, Aristóteles, Confucio, Séneca, entre otros; y también por las reflexiones derivadas de las tradiciones espirituales de Oriente y Occidente. (Alonso, Vielma, 2010, p.266).

Sobre este aspecto histórico del estudio acerca del bienestar psicológico científico, es necesario comentar que su desarrollo ha confrontado algunas controversias dentro del campo de la psicología, más que todo en fecha inmediata posterior a la revisión teórica llevada a cabo por Wilson Warner en 1967 y al uso científico del término “bienestar psicológico” hecho por Norman Bradburn en 1969, (Vielma y Alonso, 2009, citado en Vielma y Alonso 2010, p 266) quién sugirió a través de sus reportes clínicos e investigativos, la idea de realizar una evaluación global del constructo para evitar cuestionamientos éticos acerca de su naturaleza por parte de grupos ortodoxos vinculados a la religión y a la política en los Estados Unidos (Salotti, 2006; Díaz et ál, 2006; Cuadra y Florenzano, 2003. Citado en Vielma y Alonso 2010, p 266). Por tanto, el bienestar psicológico, es un tema complejo en el cual existe una falta de acuerdo en su delimitación conceptual la que se debe, entre otras razones, a la complejidad de su estudio, determinada en muchos casos por su carácter temporal y a una diversidad de enfoques, lo que no ha permitido aún llegar a un consenso en cuanto a su conceptualización y medición (Castro y Ortiz, 2009, p 26).

Para lograr cierto consenso respecto de lo definible, en relación a la idea de calidad de vida y bienestar psicológico, se tomará en consideración la idea, tomada desde 1998 de los siguientes autores (Cabrera, Agostini, López y Victoria, 1998, citado en Victoria, 2005, p 7), donde señalan: “La calidad de vida es el resultado de la compleja interacción entre factores objetivos y subjetivos; los primeros constituyen las condiciones externas: económicas, sociopolíticas,  culturales y ambientales que facilitan o entorpecen el pleno desarrollo del hombre, de su personalidad. Los segundos están determinados por la valoración que el sujeto hace de su propia vida”. En este sentido, existe una interacción entre lo social y lo psicológico, donde lo social influye en lo psicológico a través del sentido que tenga para el sujeto y lo psicológico influye en lo social de acuerdo a la postura que el individuo asume (Victoria 2005, p 8). Esto es un presupuesto teórico básico para la conceptualización, estudio y evaluación de la calidad de vida y su dimensión subjetiva que identificamos con el bienestar psicológico (2005, p 8).

Entre las convergencias teóricas en las distintas concepciones del bienestar se destacan las siguientes:

  • Una dimensión básica y general de la personalidad que es subjetiva (Vielma y Alonso, 2010, p. 268).
  • Es una vivencia personal de la cual cada quién sólo puede dar cuenta por sí mismo. (2010, p.268).
  • Tiene componentes inseparables e interdependientes cuando sean evaluados de manera global o multidimensional. (2010, p. 268).
  • Pueden ser estudiados de acuerdo a sus componentes subjetivos y objetivos: aspectos afectivos, aspectos cognitivos, aspectos vinculares y contextuales de carácter transitorio o temporal.
  • Está determinado por una multiplicidad de factores de carácter bio-psico- social, histórico y cultural.
  • Es una categoría descriptiva y un constructo psicológico de gran complejidad.
  • Determina la calidad de las relaciones consigo mismo y con el entorno por tratarse de una vivencia acontecida dentro de la historia personal y del marco de la vida social que puede variar de una sociedad a otra, de un momento de la vida personal a otro.
  • Trasciende la satisfacción de necesidades fisiológicas, las necesidades sociales y las reacciones emocionales inmediatas (García-Viniegras y López, 2005; Cuadra y Florenzano, 2003, en Vielma y Alonso 2010, p.268), manifestándose en la vida diaria cuando las personas sufren menos malestar, tienen mejores apreciaciones personales y hacen un manejo más saludable del entorno y de sus vínculos interpersonales (Salotti, 2006, en Vielma y Alonso, 2010, p 268).
  • Puede ser aprendido en presencia de factores contextuales favorables o no, como resultado del uso de los recursos psicológicos que cada persona posee: capacidad creativa, autonomía y autodeterminación consciente, entre otras. Así mismo, está vinculado con la disposición y motivación intrínseca que conduce a las personas a proponerse desafíos y superarlos colocando a prueba sus habilidades personales en un momento dado de la vida. El bienestar psicológico subjetivo es de carácter universal, fenomenológico, temporal y positivo y está asociado a la presencia de ciertos rasgos de la personalidad de carácter autotélico (Vielma y Alonso, 2010)

 

 

Desde una perspectiva más amplia y por ser una de las autoras que ha centrado esfuerzos en el tema, Carol Ryff se refiere al bienestar psicológico como el esfuerzo por perfeccionar el propio potencial, de este modo tendría que ver con que la vida adquiera un significado para uno mismo, con ciertos esfuerzos de superación y conseguir metas valiosas; la tarea central de las personas en su vida es reconocer y realizar al máximo todos sus talentos (Castro y Ortiz 2009, p 27). Subrayó la responsabilidad del individuo de encontrar el significado y sentido de su existencia, incluso frente a realidades ásperas o adversas (2009, p 27).

Para explicar el bienestar psicológico, Ryff (2009, p. 27) formula un modelo multidimensional del desarrollo personal donde especifica seis dimensiones: autoaceptación; relaciones positivas con otras personas; autonomía; dominio del entorno; propósito en la vida; y crecimiento personal:

  • Autoaceptación: es uno de los criterios centrales del bienestar y se relaciona con experimentar una actitud positiva hacia sí mismo y hacia la vida pasada (2009, p.28).
  • Relaciones positivas con otros: se define como la capacidad de mantener relaciones estrechas con otras personas, basadas en la confianza y empatía (2009, p.28).
  • Autonomía: necesaria para poder mantener su propia individualidad y autonomía personal, relacionada con la autodeterminación, las personas con autonomía saben enfrentar de mejor manera la presión social (2009, p.28).
  • Dominio del entorno: capacidad individual para crear o elegir ambientes favorables para satisfacer los deseos y necesidades propias (2009, p.28).
  • Propósito en la vida: las personas necesitan marcarse metas, definir sus objetivos, que le permitan dotar a su vida de un cierto sentido (2009, p.28).
  • Crecimiento personal: se relaciona con el desarrollo de las potencialidades, seguir creciendo como persona y llevar al máximo sus potencialidades (2009, p.28)

A modo de reflexión, es preciso señalar que el bienestar psicológico como construcción personal descansa en el desarrollo psicológico de cada individuo, el cual posee la capacidad para interactuar en forma armoniosa con su entorno (2009). Por otro lado, si bien es cierto la multiplicidad de posibles ejes y/o ópticas desde donde abordar la temática a nivel investigativo, no es menor precisar que desde el campo de la psicología, no ha impedido que emerjan instancias enfocadas en la profundización en el estudio del bienestar psicológico subjetivo. De ahí, la importancia del sentirse bien, tanto individualmente, como en otredad y queriendo actuar en la misma consonancia como un patrón unidireccional, fomenta y construye un lineamiento de bienestar propio, hacia uno orientado hacia los demás. Es importante mencionar los elementos convergentes y estrechamente enlazados que contribuyen al desarrollo del mismo, considerando el entorno próximo inmediato, de modo tal que esto contribuya a la conservación de la salud psíquica general.

Se trataría de un ideal, pero enmarcado en la subjetividad e intersubjetividad (bienestar subjetivo) y en la psicología individual e interaccional de los individuos (bienestar psicosocial) (Escalante, 2016).

La medida y la promoción del bienestar se convierte por tanto en un objetivo deseable a nivel social y político (Dienes, Lucas, Schimmack y Helliwell, citado en Vásquez, Hervás, Rahona, Gómez 2009, p 28).