El progreso desigual en los ODS también se verá afectado por la pandemia de COVID-19

A un tercio del camino hacia las metas establecidas por los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030, todo indica que será difícil alcanzarlas

Desarrollo Sotenible, Foro Político de Alto Nivel sobre Desarrollos Sostenible, Impacto de la Covid19

Desde Dianova pedimos a los Estados miembros voluntad política, liderazgo y renovado compromiso con el multilateralismo, la solidaridad internacional y los ODS. Photo licencia Sutherstock cc

Por María Victoria Espada – En 2015, los Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas aprobaron la Agenda 2030 sobre Desarrollo Sostenible. La Agenda 2030 es un plan de acción a 15 años con Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) específicos para mejorar la vida de todas las personas a nivel mundial y proteger el planeta. Sin embargo, a un tercio del camino hacia las metas establecidas por los ODS para 2030, todo indica que será difícil alcanzarlas. Además, la pandemia de COVID-19 no solo ha interrumpido abruptamente la implementación de los ODS a nivel mundial, también ha neutralizado décadas de progreso en algunos países.

Este panorama poco alentador se detalla en el Informe sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2020 que fue presentado virtualmente el 7 de julio en el Foro Político de Alto Nivel sobre Desarrollo Sostenible (HLPF, por sus siglas en inglés) en el que Dianova International participó. Si bien el informe elaborado por Naciones Unidas presenta una visión general del progreso hacia las metas de los ODS previa a la pandemia, también se analizan algunos de los devastadores impactos iniciales de la COVID-19 en objetivos específicos.

Por un lado, se habían observado mejoras en ciertos ámbitos como la salud materno-infantil, la tasa de escolaridad de niños y jóvenes, el acceso a agua potable administrada de manera segura y a electricidad, el combate a muchas enfermedades transmisibles, y la representación de las mujeres en roles de liderazgo, entre otros. Por otro lado, el número de personas que padecen inseguridad alimentaria aumentó, el cambio climático continuó avanzando a un ritmo mayor que el previsto, los niveles de producción y consumo eran insostenibles, y los niveles dramáticos de desigualdad en todas las regiones seguían sin resolverse.

Sin embargo, en cuestión de meses, la crisis económica, sanitaria y social originada por la pandemia de COVID-19 ha dificultado aún más el avance en la implementación de los ODS. Las previsiones iniciales del informe indican que aproximadamente 71 millones de personas volverán a caer en la extrema pobreza en 2020, lo que supondría el primer aumento de la pobreza mundial desde 1998. Se estima, además, que los ingresos de la mitad de la fuerza laboral mundial (1.600 millones de trabajadores) se redujeron en un 60% durante el primer mes de la pandemia. Asimismo, el 90% de los estudiantes de todo el mundo (1.570 millones) se ha visto afectado por el cierre de las escuelas provocando que más de 370 millones de niños no reciban comidas escolares de las que dependen.

Como también señala el Informe de Desarrollo Sostenible 2020 publicado por SDSN con motivo del HLPF, la única nota positiva en este futuro sombrío es la reducción del impacto ambiental fruto de la disminución de la actividad económica. Por tanto, un objetivo clave será restaurar la actividad económica sin seguir los viejos patrones de degradación ambiental. Del informe también se desprende que, si bien el mundo en su conjunto habría progresado en los ODS, los países de Asia oriental y meridional, en particular, habrían progresado más en comparación. Coincidentemente, son los países de esta región los que han manejado el brote de Covid-19 de manera más efectiva que en otras partes del mundo.

No obstante, no lo ha hecho por igual: la crisis ha expuesto las desigualdades e injusticias ya existentes y ha exacerbado aún más las disparidades. Ambos informes revelan que las personas más afectadas serán las más vulnerables, incluidos los empleados en la economía informal, las personas mayores, los niños, las personas con discapacidad, los pueblos indígenas, los migrantes y los refugiados. Las mujeres están sufriendo también las consecuencias de la pandemia, desde un incremento de la violencia doméstica hasta las cargas adicionales de trabajo por cuidado no remunerado.

Si bien la pandemia de COVID-19 está impactando en la implementación de los ODS, son precisamente los principios que inspiraron la Agenda 2030 los que pueden guiar una reconstrucción sólida y duradera post crisis. Inclusión, equidad y sostenibilidad deben ser la base para la recuperación económica y el crecimiento mundial para no dejar a nadie atrás.