Políticas de drogas y los ODS

Una perspectiva integrada para Políticas Públicas de Drogas en los Objetivo de Desarrollo Sostenible

ODS Lima

Presentación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en Lima (Perú) – Marco Carrasco, CC BY-SA 4.0

Para entender la relación entre consumo de drogas y desarrollo social, es preciso tener en cuenta que, al igual que el uso de drogas, el desarrollo es un proceso complejo que interpela las dimensiones social, política, económica, cultural y ambiental. El gran desafío consiste en plantear alternativas de política públicas orientadas a disminuir la problematicidad asociada al ámbito de las drogas, amortiguando los efectos que ponen freno al desarrollo. Naciones Unidas publicó un informe que detalla el impacto de las políticas de drogas sobre diferentes dimensiones del desarrollo humano, entre los que se destacan;   la salud pública, la economía formal, la gobernanza, los derechos humanos y el medio ambiente. UNDP, 2015).

Para entender cómo hacen sinergia estas dos agendas globales (Agenda 2030 y Políticas Públicas de Drogas), es necesario hacer referencia al concepto de integración de políticas, tan destacado en el contexto de los ODS.  Es un proceso de formulación de política que tiene en cuenta las interdependencias entre las dimensiones arriba mencionadas y los sectores (UN-DESA, 2015a).

La falta de herramientas de los diseñadores y decisores de las políticas públicas para identificar interacciones y diseñar estrategias que alcancen sus metas y objetivos, son un aspecto destacado en el monitoreo de la agenda 2030. El  análisis de redes permite comprender cómo los ODS se encuentran interconectados. Al codificar los ODS y sus metas,  relacionando metas con objetivos se puede elaborar una matriz de interacción, que se utiliza para la visualización y análisis de redes (Nooy, Mrvar y Batagelj, 2005). Este análisis permitió visualizar las interacciones entre los ODS y la asimetría de estas conexiones. Es decir que algunos objetivos se unen a otros a través de múltiples metas, mientras que otros objetivos están poco conectados con el resto de la matriz.

“El análisis de redes es considerado una herramienta de las ciencias de la complejidad para el abordaje de problemas complejos. Las ciencias de la complejidad en últimas tratan de observar el orden que se esconde detrás del desorden aparente, apuntan a comprender que el mundo y los problemas políticos se pueden ver a través de ópticas más amplias y menos reduccionistas, entendiendo que el mundo está en constante cambio y requiere estudiar la interacción entre diversos actores o escenarios” (Moncaleano, 2017).

Considerando al fenómeno de las drogas como un problema complejo que posee varias aristas, actores y escenarios, para ser abordado eficazmente, resulta imprescindible analizar el fenómeno utilizando herramientas de las ciencias de la complejidad como las redes de interacción. Esta aproximación aplicada al problema de las drogas y al desarrollo social sostenible, es la vía más eficiente y eficaz para que las intervenciones se refuercen y se complementen en vez de marchar paralelas, dejando en evidencia las superposiciones y contradicciones de políticas desarticuladas.

Desde el 2005 en Uruguay se ha insistido en explicitar la mirada crítica hacia los enfoque belicistas de las políticas públicas de drogas, promoviendo iniciativas en direcciones contrapuestas a la “lucha contra las drogas” a partir de la evidencia nociva que éstas han tenido en colectivos sociales. El Lic. Milton Romani, Secretario General de la SND[1],  antes de abandonar su cargo, realizó claras declaraciones en pro de los DDHH de los usuarios de drogas, denunciando los dramáticos costos sociales que la “lucha contra las drogas” ha generado y continúa dejando a su paso, re-victimizando poblaciones que padecen múltiples exclusiones sociales y atiborrando los centros penitenciarios de poblaciones de extrema vulnerabilidad social[2]/[3]. (Acta JND, julio 2016).

Este podría ser un claro ejemplo de los esfuerzos por repensar las sinergias de las acciones para la agenda de los ODS y políticas de Drogas.


[1] Milton Romani es sucedido por el Lic. Diego Olivera en Julio del 2016.

[2] Discurso de Romani en la Sesión Especial de la Asamblea General de Naciones Unidas sobre el Problema Mundial de las Drogas. Nueva York. 2016. Recuperado de:

http://www.infodrogas.gub.uy/index.php?option=com

[3] “Romani combina una profunda pasión por los derechos humanos con un afinado sentido de la estrategia sobre cómo hacer que las cosas funcionen, nacional e internacionalmente”, opinó John Walsh, miembro de la Oficina en Washington para asuntos Latinoamericanos (WOLA), quienes premiaron al representante de Uruguay ante la OEA, por su valor, innovación y liderazgo para llevar adelante temas de DDHH.